Les hizo
participar en una orquesta de animales y les salió muy bien.
También se rieron mucho con la fiesta del cumpleaños del lobo pues se llevaron una
sorpresa al final.
Los niños no se querían ir, pedían otro más al unísono en
la biblioteca, se quedaron hablando con él y de sus libros... Una gran jornada
que seguro no olvidarán.